Lo difícil no irse, es volver

Terminar un viaje, una experiencia, esa vida relativamente paralela que creaste, tiene un sabor ambiguo. Por un lado están las iniciales ansias de volver, de ver a tu gente, de sentir esa rica bienvenida que solo tu familia y amigos te pueden dar. Nada mejor que volver a compartir un vino con tus hermanos, o un mojito con las amigas. Llamo a esas acciones “la rutina extrañable”. La vida social que uno conoce, que uno maneja, que te hace sentir en casa. Nada se iguala a ese primer momento, esas primeras horas, en las que ves esa expresión de tranquilidad y muy, muy sincera felicidad de tus papás, que siempre te esperan, estés donde estés. Volver tiene ese plus: es como un batido energético que te ayuda a limpiar de tu cuerpo la pena y la confusión de dejar ese lugar, ese viaje que por años o meses fue tu vida. Fue ese hogar que en cierto modo creaste tú.

Continue reading “Lo difícil no irse, es volver”

Blog at WordPress.com.

Up ↑