Lo difícil no irse, es volver

Terminar un viaje, una experiencia, esa vida relativamente paralela que creaste, tiene un sabor ambiguo. Por un lado están las iniciales ansias de volver, de ver a tu gente, de sentir esa rica bienvenida que solo tu familia y amigos te pueden dar. Nada mejor que volver a compartir un vino con tus hermanos, o un mojito con las amigas. Llamo a esas acciones “la rutina extrañable”. La vida social que uno conoce, que uno maneja, que te hace sentir en casa. Nada se iguala a ese primer momento, esas primeras horas, en las que ves esa expresión de tranquilidad y muy, muy sincera felicidad de tus papás, que siempre te esperan, estés donde estés. Volver tiene ese plus: es como un batido energético que te ayuda a limpiar de tu cuerpo la pena y la confusión de dejar ese lugar, ese viaje que por años o meses fue tu vida. Fue ese hogar que en cierto modo creaste tú.

Irse es una crónica de muerte anunciada. Siempre lo supiste. Pero el hecho de saber no lo hace más fácil. Es peludo, pero hay que hacerlo. Cuando llega el momento, llega, y en la mayoría de los casos, no hay mucho más por hacer. Como un perro adiestrado, que sabe que el pedazo de carne está sobre la mesa, a su alcance, pero se resigna porque sabe que no lo puede tocar. Así vuelve uno con la cola entre las piernas, listo a “retomar”, la vida “normal”.

Y pasa eso que quizás, tal vez, escuchaste a alguien decir: lo difícil no es irse, lo difícil es volver. Y queda atrás la luna de miel de tu regreso -que siempre dura poco- y sin darte cuenta estás sentado en el mismo lugar que ocupaste en la mesa familiar desde que tenías 10 años. Y tras un par de días ves en los noticiarios las mismas noticias que habías dejado atrás, y retomas el mismo ritmo frenético con tu celular -que, prácticamente, había dejado de recibir llamadas-,  vuelves a pisar largamente los pisos de los mall, quizás a dejar esas largas caminatas que tus pies ya no resentían, pero por sobre todo, pierdes tu paz.

Porque al volver -a menos que en tu hogar fueras ermitaño- tú dejas de ser tú y tu ritmo. Ahora eres tú envuelto en el ritmo de otros. Hay una libertad que uno tuvo que dejar ir. Hay responsabilidades que asumir, citas a las que llegar, gente a la que dedicar tiempo, horarios que te vuelven a atrapar. Y hay que escuchar lo que todos tienen que decir sobre todo. Sobre ti, sobre tú vida y las que debieran ser tus próximas decisiones. Porque el regreso de uno para el que nunca se fue es una cosa lógica, una cosa fácil, casi absurda: “Bueno ya tonteaste harto, y ahora ¿qué?” “¿Qué planes tienes?” “¿Y algún trabajo”?. Y es que solo el que partió entiende realmente lo que es volver. Sabe que es cualquier cosa menos obvio, lógico, cómodo o planeado. Lo voy a decir y qué: es violento. Violento es volver y perder esa libertad que alcanzó el 100%. Violento es tener que dar explicaciones. Violento es tener que acomodarse a los demás. Violento es saber que en algún momento debes mirar tu reloj porque hay algún compromiso que cumplir. Violento es volver, cuando aún se están abrazando los recuerdos de la partida. Violento es volver a ajustar eso que habías desajustado.

Es más duro volver, que llegar. Llegar es un desafío. Volver es una costumbre. Uno es armar un camino en medio de la selva. Lo otro continuar un camino.

Volver es difícil, pero uno se vuelve a acostumbrar. Se desempolva ese hilo guardado, y se retoma ese telar que se dejó.  La gracia está en cómo agarrar y adueñarse de ese telar viejo, manoseado y conocido. Después de todo una vez que se vuelve, nada vuelve a ser lo mismo que cuando se partió.

(Escrito originalmente en mi blog www.momentodecuentos.blogspot.com, 2016)
Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

w

Connecting to %s

Blog at WordPress.com.

Up ↑

%d bloggers like this: